EL CRISTO DE LAS SANTAS GOTAS DE LA IGLESIA DE SAN GIL

San Gil, una de las iglesias más importantes de la ciudad de Burgos, que a pesar de su austero exterior, cosa que no debe engañarnos, es uno de los templos más hermosos que tenemos, hasta el punto de que se la conoce como la segunda catedral de Burgos.
La iglesia se construyó adosada a las murallas de la ciudad a finales del siglo XIII o comienzos del XIV sobre otra anterior, y grandes artistas dejaron su impronta en ella.
Pero hoy no vamos a hablar de sus capillas, sino de una de las tallas que alberga en su interior, y a la que se la tiene gran devoción.
Se trata del Santísimo Cristo de Burgos, o Cristo de las Santas Gotas.

Una imagen gótica de la que desconocemos su autor, pero que nos muestra con enorme realismo un cuerpo de Cristo lleno de llagas, con una gran expresión de sufrimiento en el rostro.
La capilla donde se expone el Cristo de las Santas Gotas, se levanta en 1566 y es obra de Juan de Vallejo, quien fue además el arquitecto del maravilloso cimborrio que podemos ver en la catedral.
Cuenta la tradición que la imagen llegó a Burgos desde Roma en el siglo XIII, por San Juan de Mata, fundador de la orden de los Trinitarios.
En el Siglo XIV la talla se custodiaba en el Convento de la Trinidad, y fue precisamente entonces, durante la guerra civil castellana cuando ocurrió el milagro.

Se decidió derribar el convento y una piedra cayó sobre la cabeza del Cristo que comenzó a sangrar. Se encontraba allí orando Sor María de Jesús, que recogió con su toca las gotas, que hoy se custodian en un relicario que se encuentra en la misma capilla.

Desde entonces a este Cristo al que se le atribuyen otros milagros, se le tiene una gran devoción, y hoy en día una réplica de la talla original se saca procesión por los costaleros de la hermandad el domingo de ramos.
Si quieres saber más sobre las maravillas que guarda esta Iglesia, anímate y visítala de la mano la Asociación de Guías Oficiales turismo de Burgos.

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