Teresa de Jesús: mujer, santa, doctora

Salamanca y Alba de Tormes celebran un doble centenario en honor a la Santa.

Este año 2022, Salamanca y Alba de Tormes celebran un doble centenario en torno a la figura de Santa Teresa de Jesús. Una personalidad única e irrepetible que no necesita presentación y que ha sido un modelo de inspiración para todo aquel que se haya acercado a conocer su figura que es, sin duda, admirable y asombrosa desde diversas perspectivas, bien como mujer, santa, escritora, doctora, mística, emprendedora, o como una de las autoras clave de la historia del Siglo de Oro español. La “Santa Andariega” la llamaban, pues en un tiempo tan convulso fue capaz de conquistar el territorio peninsular con la fundación de la Orden de Carmelitas Descalzas que durante un voraz trabajo que abarcó 20 años, logró llegar a erigir un total de 17 conventos de monjas y 16 de frailes. En definitiva, una vida extraordinaria en tiempos en los que ser mujer y monja hacía que nada fuera fácil.

Es de sobra conocida la vinculación de la Santa con ambas ciudades. En primer lugar, fundó convento en Salamanca en 1570 y, posteriormente, en Alba en 1571 donde sería enterrada en 1582. Además, la magnífica escritora encontraría en Salamanca a uno de sus más fervientes apoyos en el maestro Fray Luis de León quien publica en 1588 la primera edición de las obras de la Santa. Todo un hito en la historia de la literatura castellana y universal.

DOCTORA HONORIS CAUSA

La solemne celebración por la cual se otorgaba el título de doctora honoris causa de la Universidad de Salamanca tuvo lugar en el paraninfo del edificio de las Escuelas Mayores,  el día 6 de octubre de 1922.

Como reseñaría el rector Maldonado, este hecho hizo que «la gloriosa Universidad de Salamanca empezara el ejercicio de su régimen autonómico con la concesión del título de doctor honoris causa a nuestra gran compatriota«. Es, por tanto, la primera mujer que ostentó este reconocimiento y también la primera persona en recibir este título por la Universidad de Salamanca. Dicho nombramiento supuso el reconocimiento oficial e institucional a su trayectoria intelectual.

Ella nunca estudió en la Universidad, pero siempre estuvo rodeada de libros y de hombres eruditos y sabios de la época. Mujer de letras, sabía leer y escribir desde pequeña, lo cual era todo un privilegio en una joven del siglo XVI, sobre todo en una sociedad en la que la mayoría de la población era analfabeta, reservándose la educación especialmente a los hombres.

El consejo que siempre le daba a sus monjas era el siguiente: “Siempre informaos de quien haya leído mucho, en los libros hayamos el camino de la perfección, con discreción y verdad“ (“Las fundaciones”, 1610).

Aquel día, se celebró un doble acto, primero en el edificio histórico de la Universidad que, como ya se ha señalado, tuvo lugar en su paraninfo, siendo presidido por el rector Maldonado y los Reyes Alfonso XIII y su esposa Victoria Eugenia de Battenberg y dos días después la comitiva, presidida por los SS.MM. los Reyes, se traslada al  convento de las MM. Carmelitas en Alba de Tormes.

Hubo una gran ausencia, la del vicerrector Unamuno, que no quiso asistir por el enfrentamiento que tenía con la monarquía en ese momento, a  pesar de ser un gran admirador de la Santa y ser vicerrector a la sazón y uno de los principales promotores de esta distinción.

El acto quedó inmortalizado en dos pergaminos, uno se conserva en la capilla del edificio histórico de la Universidad de Salamanca y el otro en el convento de las Madres Carmelitas en Alba de Tormes. Ambos están firmados por el rey, el presidente del gobierno y el rector.

En Alba de Tormes se le impuso a la imagen de la Santa, que siempre permanece en Clausura, la pluma, colocada por el rey en la mano, y el birrete, por la reina. Cabe destacar que dicho birrete fue un regalo de las Damas españolas, es de oro con piedras preciosas y escudos de España, de El Vaticano, el Carmelo y los Cepeda (linaje al que pertenecía Santa Teresa). 

Este acto se conmemora y reproduce cada 15 de octubre en la fiesta dedicada a su onomástica, que incluye una procesión por las bellas calles de la Villa.

CANONIZACIÓN

12 de marzo de 1622

Fue canonizada en Roma por el Papa Gregorio XV junto con Isidro Labrador, Ignacio de Loyola, Francisco Javier y Felipe Neri, todos pertenecientes al siglo XVI, salvo San Isidro. En el Monasterio de las Madres Carmelitas Descalzas se conserva un cuadro que representa la canonización y el estandarte que estuvo presente en la ceremonia y que es uno de los más destacados dentro del impresionante patrimonio de dicha casa.

Teresa de Jesús murió en 1582, y en cuestión de tan solo 40 años fue beatificada en 1614 y canonizada en 1622. Fue enterrada en el convento de Alba de Tormes, ya con fama de santidad, que rápidamente fue extendiéndose por todas partes hasta el punto de que han sido muy conocidas las numerosas disputas por su cuerpo entre diversas ciudades. De hecho, en el convento de Alba se conservan las reliquias de su corazón (extraído en 1591) de su brazo izquierdo (1585) y de su cuerpo, custodiado por nueve llaves (tres de las cuales se conservan en el Palacio de Monterrey en Salamanca, otras  tres en el convento de las Madres Carmelitas Descalzas en Alba y tres en Roma, custodiadas por el Padre general de la Orden) y existe asimismo una llave extra, la llave real, perteneciente a la Corona española, pero que el rey Alfonso XIII cedió a la Comunidad.

Actualmente, en Alba de Tormes se celebra una interesante exposición que lleva por título “Teresa de Jesús: mujer, Santa, Doctora”, en la cual se exponen piezas tan interesantes como el birrete y la pluma del doctorado, la Llave Real, la imagen que sale en procesión cada 15 de octubre por la villa, el estandarte de la canonización y un largo etcétera de imágenes y documentos cuidadosamente seleccionados para tal conmemoración de los dos centenarios teresianos.

Invitamos a todos a visitar esta extraordinaria exhibición que permanecerá abierta hasta el 22 de octubre de 2022. Y para ello, os animamos a contactar con alguno de nuestros guías oficiales y locales, que harán de la visita a la hermosa Alba de Tormes toda una experiencia memorable. Un paseo a lo largo del Siglo de Oro español, de la mística y la espiritualidad y de la lucha de una mujer por liberarse de cadenas y ataduras y todo ello de la mano de la mejor compañera, Teresa de Jesús, un ideal de mujer absolutamente vigente hoy día. Un recorrido a lo largo de la herencia espiritual, literaria y humana que se resume en un solo nombre: Teresa.

Para más información: Asociación de guías de Salamanca Visitas Plaza

*Fotografías extraídas de www.carmelitasalba.org

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